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Vivir con un ser querido que está pasando por una depresión puede resultar complicado, tanto para la persona afectada como para quienes conviven con ella. Puede que no sepas cómo actuar o qué decir el día a día.
En este artículo, te brindamos algunas consideraciones prácticas para que puedas acompañar a tu familiar con depresión en su día a día, sin perder de vista tu bienestar personal, fomentando un entorno de cuidado mutuo, mientras sigues adelante con tus propios proyectos y responsabilidades.
¿Qué es la depresión y cómo afecta en el día a día?
La depresión es un trastorno serio que puede afectar a cualquier persona, independientemente de su edad o contexto. Aunque cada persona experimenta la depresión de manera única, sus efectos son generalmente amplios, viéndose afectada la energía, el estado de ánimo, apetito, el sueño e incluso las interacciones sociales.
La convivencia con alguien que tiene depresión puede ser un reto. A veces, puede sentirse tan fatigado que no tiene fuerzas para levantarse de la cama, mientras que en otros momentos puede sentirse ansioso o irritable, incluso, estos síntomas pueden variar de un día a otro. Es importante entender que estos cambios son parte de la depresión, no una elección.
A continuación te ofrecemos una clasificación de algunos de los síntomas más comunes, para que puedas entender un poco mejor de qué se trata.
Síntomas emocionales:
- Tristeza persistente: Sensación constante de vacío, desesperanza o tristeza sin razón aparente.
- Irritabilidad o frustración: Cambios en el estado de ánimo, enojo fácil o sensibilidad extrema.
- Falta de interés: Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba, como hobbies o pasatiempos.
- Baja autoestima: Sentimientos de inutilidad, culpa excesiva o incapacidad para tomar decisiones.
- Ansiedad: Preocupaciones constantes o sentirse en un estado de alerta emocional.
Síntomas físicos:
- Fatiga constante: Sensación de cansancio extremo incluso después de descansar.
- Cambios en el sueño: Insomnio, despertares frecuentes o dormir demasiado.
- Cambios en el apetito: Comer en exceso o pérdida del apetito, lo que puede llevar a variaciones de peso.
- Dolores físicos: Dolores de cabeza, musculares o problemas digestivos sin una causa médica evidente.
Síntomas en el comportamiento:
- Aislamiento social: Evitar a familiares, amigos o actividades grupales.
- Dificultad para concentrarse: Problemas para recordar cosas o mantener la atención.
- Falta de motivación: Dejar tareas pendientes o no cumplir con responsabilidades diarias.
- Descuido personal: Falta de cuidado en la higiene personal o el orden en el hogar.
Signos graves que requieren atención inmediata:
- Pensamientos suicidas o autolesiones.
- Comentarios sobre querer desaparecer o no tener razones para vivir.
Abuso de sustancias: Uso excesivo de alcohol o drogas como forma de lidiar con las emociones.
Consejos prácticos para vivir y ayudar a un familiar con depresión
1. Promueve la ayuda profesional
Si bien tu apoyo es crucial, la depresión es una condición que requiere tratamiento profesional psicológico y médico. Anima a tu familiar a asistir a terapia psicológica en Rivas Vaciamadrid o incluso a optar por la terapia online si se siente más cómodo en su hogar. A veces, solo ofrecer acompañamiento para buscar un psicólogo o asistir a las citas es suficiente para que la persona dé el paso.
El apoyo profesional es esencial para el tratamiento a largo plazo de la depresión.
2. Escucha sin juzgar
Uno de los mayores regalos que puedes ofrecer a tu ser querido con depresión es tiempo y escucha. A menudo, las personas con depresión no buscan soluciones inmediatas, sino simplemente ser escuchadas. No trates de corregir sus pensamientos negativos ni de ofrecer soluciones rápidas. En su lugar, valida sus emociones escuchando con humildad.
Permítele expresar lo que siente sin interrumpir ni minimizar sus emociones evitando decir cosas como “no es para tanto” o “animate”.
Ejemplo práctico: “Entiendo que te sientas así, y estoy aquí para ayudarte” “ojala pronto todo esto cambie”. A veces, escuchar en silencio puede ser lo más valioso que le ofrezcas.
3. Ayuda con las tareas cotidianas
La depresión puede hacer que las actividades más simples del día a día se conviertan en retos muy difíciles de lograr. Ofrece, sin juzgar, tu ayuda con estas tareas. Aunque sea de manera muy pequeña, puede aliviar mucho la carga emocional que lleva encima.
Ejemplo práctico: Ofrécete para acompañarlo al médico, o si la cocina es un obstáculo, puedes preparar algunas comidas fáciles o incluso pedir comida si es necesario. También puedes preguntar “¿qué necesitas hoy?
4. Fomenta una Rutina Suave
La depresión a menudo va de la mano con la falta de motivación. Ayudar a tu familiar a crear una rutina diaria puede ser útil, pero es importante no ser demasiado rígido. Propón actividades que sean pequeñas y alcanzables. No se trata de hacer grandes cambios, sino de introducir pequeños pasos que puedan hacer que se sienta un poco mejor. Asegúrate de incluir actividades que le gusten o que solían gustarle.
Ejemplo práctico: Invitar a comer un alimento vivo al día como puede ser una manzana o unas nueces, proponer un paseo corto al aire libre, arreglar un rincón, ver una película, compartir un desayuno juntos puede ser un buen comienzo.
5. Cuida de ti mientras acompañas a tu familiar
Ayudar a alguien con depresión puede ser emocionalmente desgastante y desde luego muy complejo. Es vital que también cuides tu propio bienestar. Establecer límites saludables, buscar apoyo cuando lo necesites (ya sea en un grupo de apoyo o con un terapeuta) y tomarte tiempo para ti es esencial para poder seguir ofreciendo tu apoyo.
Ejemplo práctico: Por ejemplo, puedes armonizarte escuchando música en casa. También te vendría bien decidir en qué momentos del día te ofreces disponible para ayudar o escuchar y en cuáles no, generando límites de cuidado personal. También brindarte el derecho a salir sin culpa para disfrutar aún sabiendo que tu ser querido está en una etapa de encierro y depresión. Necesitas cuidar tu ánimo para seguir adelante en una convivencia positiva en esta etapa.
El apoyo mutuo en el camino de la recuperación
Acompañar a un ser querido que tiene depresión no es fácil y puede remover muchas cosas de nuestra propia vida, pero es posible hacerlo de manera amorosa y respetuosa con tu familiar y contigo. Escuchar sin juzgar, ayudar con las tareas cotidianas, fomentar una rutina suave y promover la búsqueda de ayuda profesional son pasos fundamentales en el proceso. Además, recuerda que cuidar de ti también es clave para poder seguir ofreciendo apoyo de forma eficaz.
Si vives en Rivas Vaciamadrid o prefieres la comodidad de la terapia online, hay profesionales disponibles para ayudarte a ti y a tu ser querido. No dudes en buscar apoyo si lo necesitas.
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