Desde el campo de la psicología, la detección precisa de los ataques de ansiedad es fundamental para ofrecer a los pacientes el apoyo adecuado frente a ellos. Es muy importante reconocer los signos que indican la presencia de este fenómeno tan complejo caracterizado principalmente por cambios fisiológicos y patrones de pensamiento disfuncionales. En ocasiones podemos hablar de ellos con distinta terminología, por ejemplo ataque de ansiedad, ataques de pánico, o crisis de angustia. Todos ellos se refieren al mismo fenómeno pero con diferentes matices.

¿Qué es un ataque de ansiedad?

Un ataque de ansiedad se caracteriza por una respuesta exagerada del sistema nervioso frente a situaciones percibidas como amenazantes. Es importante entender que esas situaciones percibidas como amenazantes pueden ser reales o imaginarias. Es decir no solo serán situaciones, sino también creencias, pensamientos o incluso sensaciones que la persona tenga en un momento en concreto.

Desde un punto de vista científico, un ataque de ansiedad implica la activación del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal y la liberación de neurotransmisores como la adrenalina y el cortisol, lo que resulta en síntomas físicos y emocionales muy intensos que incomodan significativamente a la persona. No estamos hablando de experimentar un ligero malestar sino un auténtico desequilibrio del sistema nervioso que hace que la persona se sienta muy incómoda.

Síntomas de un ataque de ansiedad

Los síntomas de un ataque de ansiedad pueden variar desde palpitaciones cardíacas y sudoración excesiva hasta sensaciones de asfixia y mareos. Estos indicadores, junto con cambios en la respiración y el comportamiento evitativo, caracterizado por búsqueda de seguridad, son pistas importantes para identificar la presencia de un ataque de ansiedad.

¿Cómo saber si estoy teniendo un ataque de ansiedad?

Habitualmente las personas que experimentan un ataque de ansiedad tienen claro que lo experimentan, sobretodo por la naturaleza e intensidad de los síntomas. Los indicadores comunes que que suelen experimentarse en un ataque de ansiedad son:

  1. Síntomas físicos intensos: Pueden incluir palpitaciones cardíacas rápidas o irregulares, sensación de ahogo o falta de aire, opresión en el pecho, temblores, sudoración excesiva, mareos o desmayos, náuseas o malestar abdominal.
  2. Emociones intensas: Sentimientos abrumadores de miedo, terror o pánico con o sin una causa aparente, sensación de pérdida de control o de volverse loco, preocupación excesiva por eventos futuros o pensamientos catastróficos, negativos sobre algo.
  3. Cambios en el comportamiento: Evitar situaciones o lugares que podrían desencadenar ansiedad, comportamientos repetitivos o rituales compulsivos, dificultad para concentrarse o pensar con claridad, sensación de desconexión o irrealidad del entorno. Esto no es puramente un ataque de ansiedad sino una forma habitual de evitarlos, lo cual, puede llevarte a entender que es posible que acabes de tener un ataque de ansiedad o estés cerca de padecerlo.
  4. Síntomas cognitivos: Pensamientos acelerados o rumiaciones constantes, dificultad para concentrarse o procesar información, sensación de confusión o desorientación, preocupaciones excesivas sobre la salud, el trabajo o las relaciones.
  5. Duración y frecuencia: Los ataques de ansiedad suelen alcanzar su máxima intensidad dentro de los primeros 10-15 minutos y pueden durar entre varios minutos y varias horas. Pueden ocurrir de manera esporádica o repetitiva a lo largo del tiempo.

Por supuesto cada persona es un mundo y cada quien puede experimentarlos de una forma. Estos puntos que te ofrecemos es lo que los pacientes en consulta nos cuentan sobre sus ataques de ansiedad.

¿Cómo detectar un ataque de ansiedad en otra persona?

La capacidad de reconocer los signos de un ataque de ansiedad en otras personas es crucial poder ayudarles. Observar cambios en su forma de hablar, su cara, su expresión facial y los patrones de respiración puede ayudar a identificar si las persona con la que estamos está experimentando un ataque de angustia.

¿Qué hacer si he sufrido un ataque de ansiedad?

Después de experimentar un ataque de ansiedad, es importante buscar apoyo y utilizar estrategias de afrontamiento efectivas. Estas pueden incluir técnicas de relajación, mindfulness y terapias psicologicas cognitivo-conductuales. No creas que el principal problema es tu ataque de ansiedad. Habitualmente estas reacciones del sistema nervioso suceden cuando hay otros problemas subyacentes que deteriora nuestro equilibrio personal. por eso, sinceramente, considero fundamental buscar la ayuda de un profesional de la salud mental, preferiblemente terapia psicológica, para:

  • A corto plazo, aprender a gestionar un ataque de ansiedad.
  • A medio y largo plazo aabordar todas las causas subyacentes que nos han llevado a ello y desarrollar habilidades de autocuidado.

En nuestra práctica de psicología clínica, ofrecemos un enfoque basado en la evidencia para identificar, comprender y superar los ataques de ansiedad. Ya sea en sesiones presenciales o a través de la terapia online, nuestro equipo de psicólogos y psicólogas está comprometido en brindar apoyo profesional a este y otro tipo de necesidades.

Mario Pastor Martín.
Psicólogo en Apraxia Psicología.